El entrenador de Berisso es el asistente principal de Nicolás Casalánguida y fue uno de los grandes responsables de un scouting brillante que hizo posible que el equipo por momentos borrara de la cancha a los equipos brasileños en una Final Four que ganó con una antoridad impensada. Fueron unos cuantos días sin dormir, horas y horas de videos analizados y un libreto elaborado al milímetro, que después los jugadores ejecutaron a la perfección.
"Todavía no caigo", le dijo a 3.05 en un rincón de la cancha, con su habitual perfil bajo, como un espectador más de los festejos mientras la procesión iba por dentro. Creelo, Agustín. Sos campeón de América. Y te lo ganaste en muy buena ley.



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