martes, 10 de septiembre de 2019

Otra vez entre los grandes

Entre 2002 y 2012, la Generación Dorada nos acostumbró a que era habitual terminar entre los cuatro mejores equipo del mundo. Fueron los años del mejor equipo de la historia, del que cambió el básquet del mundo para siempre y demostró que se le podía ganar a los monstruos de la NBA. Después llegó el recambio obligado y torneos en los que se estuvo un paso atrás... hasta hoy. Porque esta vez, en China y en el partido clave, apareció el Alma. Argentina le ganó 97-87 a Serbia y es semifinalista del Mundial. Por Campazzo, por Scola, por Garino, por Deck, por Laprovíttola, por Vildoza, por Delía, por Brussino, por Fjellerup, por Gallizzi, por Caffaro... Con el llanto del Oveja Hernández, con la euforia de Manuel Alvarez, por la emoción de todos los que tuvieron el privilegio de estar en China y por lo que hicieron fuerza en cada punto del país gritando frente a la pantalla. La selección nacional está otra vez entre los grandes, y encima bajando al que para muchos era el principal candidato al título. El viernes buscará la final ante Estados Unidos o Francia, pero para eso todavía falta. Ahora es momento de festajar (Foto clarin.com)

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